Pompeya es toda una ciudad romana que quedó sepultada bajo las cenizas tras la erupción del Vesubio en el año 79 d.C. y que comenzó a salir a la luz a partir del siglo XVIII. Pasear por sus calles te permite descubrir casas, templos, termas y teatros conservados tal y como quedaron en el momento de la catástrofe. Se trata de un nivel de conservación único que no tiene rival entre los yacimientos arqueológicos del mundo antiguo.

Qué ver en Pompeya: las atracciones principales

El Foro era el corazón político y religioso de la ciudad, donde hoy en día todavía se aprecian sus majestuosos pórticos y el Templo de Júpiter. La Casa del Fauno, una de las residencias más lujosas de Pompeya, debe su nombre a la estatua de bronce hallada en el centro del impluvium. Por su parte, el Anfiteatro, uno de los más antiguos que se conservan en el mundo, albergaba a más de 20.000 espectadores que vibraban con los combates de gladiadores.

La Villa de los Misterios alberga los impresionantes frescos de ritos de iniciación que le dan nombre, además de ofrecer unas vistas espectaculares al golfo de Nápoles. El Lupanar es el burdel mejor conservado del yacimiento, mientras que el Jardín de los Fugitivos conserva los moldes de yeso de las víctimas de la erupción, sin duda uno de los testimonios más impactantes y conmovedores de todo el recinto.

Horarios y afluencia de visitantes

El parque arqueológico abre todos los días, con horarios adaptados a cada temporada. Para descubrir las zonas más emblemáticas bastan unas cuatro horas, aunque si quieres una visita completa te recomendamos dedicarle un día entero. Entrar a primera hora de la mañana sigue siendo la mejor opción para evitar las aglomeraciones y disfrutar de temperaturas más agradables, sobre todo en los meses de verano.

Durante los fines de semana y en temporada alta, las colas en la taquilla pueden superar fácilmente la hora de espera. Reservar tus entradas online te permitirá saltarte la fila de acceso y aprovechar al máximo tu tiempo dentro de la ciudad romana.

Cómo llegar a Pompeya

Es muy fácil llegar a Pompeya desde Nápoles en tren utilizando la línea ferroviaria Circumvesuviana, con parada en la estación Pompei Scavi, Villa dei Misteri. Si prefieres viajar por carretera, puedes ir en coche tomando la autopista A3. Si te encuentras en Roma, una de las opciones más cómodas y recomendadas es reservar una excursión organizada de un día que incluya el transporte de ida y vuelta.

Reserva tu visita

  • Entrada reservada a Pompeya que te permite saltarte la fila.
  • Visita guiada al Vesubio. Boleto prioritario y tour guiado de 90 minutos.
  • App de audioguía para conocer los secretos de Pompeya.